-Pies ásperos-
Por qué ―Ninon― tus pies no sangran como los míos,
si caminamos por el asfalto,
y el calor quema.
Caminamos los dos y mis pies sangran con nostalgia
hoy tengo miedo y mañana no existe
mientras la sangre ahoga los caminos.
Y el espacio que antes era infinito se acalambra
con cada golpe en el tambor,
el lugar pierde sus flores rojas y violetas
el piso tiembla y los edificios se desploman a nuestros costados.
Y ni siquiera las flores suavizan el asfalto y las piedras
ensangrentadas aplastadas,
mis pies las pisan.
Y el olor a flores molidas inunda el humo y la tierra levantada.
Y seguimos caminando,
y tu brazo se posa en mi hombro.
1 comentario
Noviembre 4, 2008 a las 3:40 am
Este es uno de tus poemas que más me gusta