21-

18 Jun

– las mujeres –

 

Ellas lloraban sin consuelo, sin saber lo duro que serpenteaban y curtían la piel, con tanto sufrimiento y desconsuelo, cuando al subir se iban al campo. Las mujeres cantaban las hojas amarillas que las acariciaban por los pequeños huecos detrás de las rodillas, mientras caminaban por el trecho hacia el tronco del árbol muerto.

 

El árbol se encontraba en el medio, entre muchas hojas amarillas y largos tallos de copos de nieve celeste, que la última nevada había regado por el campo, allí, en el medio donde el viento las arrastraba con sus pies. Mientras corrían tan libres como sólo ellas podían llegar a ser, cantando canciones viejas que su mamá cantaba cuando al sentarse al atardecer, en su casa cantaba canciones violetas como sus manos desnudas, cuando acariciaba las puntas filosas de las flores que se escapaban, entre todo el plantío del campo.

 

El campo impenetrable entre ellas y el tronco, hacendoso camino, en donde el agua reposa en recovecos redondos de madera tallada, caminaban sin avanzar, tropezando con flores dos veces su tamaño, cantando canciones de generaciones.

 

Del tronco tomaron su sed que vierte dulce y soleada en su bocas, el agua del tronco. Jugaron con ellas mismas, energía nueva del tronco muerto, jugaron con ellas mientras cantaron fuerte y hondo el vacío de todas las mañanas en el camino.

 

Una por una murieron. Emponzoñadas por el mal decir de todas las voces de generaciones que arrastraron hasta el último día, en el momento en que murieron cantando sin poder parar de llorar.

 

5 comentarios to “21-”

  1. Nicolás junio 19, 2007 a 5:21 pm #

    No sé si el poder de evocación es mérito de la producción o de la recepción; no es que reivindique al lector ni deje de hacerlo; y simultáneamente; el cuento evoca, y su brevedad, aumenta su potencia, un cuento evoca, un cuento breve, promesa del boca a boca. Más allá de la rima estúpida o pun sin Peter, es un cuento para repetir y repetir, evocación en la caja bucal.

  2. Juja junio 21, 2007 a 10:20 pm #

    eres brillante

  3. atenea junio 26, 2007 a 8:29 pm #

    Elogio la necesidad imperiosa de volver al pie de la entrada para ver como qué lo habías calificado, porque todo menos la disposición de las palabras en la página era poema. Los encadenamientos de los primeros párrafos están muy bien logrados, y lo mismo digo del momento y forma elegidos para cortarlos. No encontré rimas tontas, a mí todo me contribuía a lograr una cadencia, que a la vez recuerda a las rimas y canciones tradicionales que uno tenga en stock (a mí personalmente me sonaba la voz de mi abuelo cantando estaba la paloma blanca sentada en un verde limón).
    Muy bonito.

  4. moadibelmesias junio 27, 2007 a 12:54 am #

    Muchas gracias Guadalupe, son aquellas mismas canciones las que perseguí recordar y, en definitiva, se me escapan. Tuvo su primera versión en forma de poema, pero a medida que avanzaba no veía sino un otro, otra forma que no sé si llega al cuento. Quizás es un poema en prosa, si es que importa, lo que es.

  5. tomás junio 27, 2007 a 7:18 am #

    Excelente.

    Ya lo dije una vez, y lo repito: Autor? Si, presente.

    Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: