30-

25 Ago

 

1

 

Se despertó del sueño preocupado. Andrés se movió, seguía en su cuarto rodeado por las cosas conocidas, que seguían ahí desde la otra noche; en el cuarto donde estaba, no había luz, las paredes podían ser infinitas en la oscuridad y de todos modos no valía la pena tantear las dimensiones y los espacios que no ocupaban en este momento su ansiedad. Había otras cosas más importantes a considerar ya que no podía sacar su mano de sus propios ojos.

 

En ese mundo la costumbre y el acostumbrarse eran requisitos requeridos, había algunos que usaban la derecha y otros la izquierda, y todo dependía con cual se encontraban más hábiles para manejarse: con sus miembros desparejos y dormidos. En esos tiempos había que cubrirse los ojos sin objeción.

 

Él seguía recostado en el sofá, sin ganas y sin razón para estar así, suponía que de esa forma estaban los otros, como monos que no veían, no oían y no querían escuchar, finiquitados en ese mundo de mímicas y travesuras.

 

Ya en el año 2003 en la ciudad de Buenos Aires todos se veían caminando por la calle cubriéndose la cara con sus manos. Se entrecruzaban en diagonales imaginarias sin verse, por las dudas de que sus ojos se cruzaran en paralelas interminables. Caminaban por las veredas desplomadas de Buenos Aires goteando sus pies en charcos de agua empantanada; de la selva que en los días laborales había que atravesar para llegar a trabajar; pausar del trabajo para almorzar, volver y seguir trabajando; salir de trabajar y volver por la vereda de enfrente, que con los mismos baches de la mañana, continuaban en la calle, interminables como el asfalto, come los adoquines, y las intersecciones de la vereda con las curvas de las esquinas; seguían caminando ocupados con las mismas manos cubriendo los ojos.

 

Todos, se evitaban con la mirada, ni siquiera se daban cuenta que no se miraban, ya que sus manos cubrían sus caras con tanto empeño y destreza que sus niños nacían ya…, con las manos tapándose los ojos. Muchos no recordaban como era caminar con aquel swing de manos balanceándose a los lados, “arriba abajo arriba abajo”, con tal destreza arlequinesca, que ya la contractura había sido olvidada por completo. De la memoria de esos días, en los sueños de hoy, no podían recordar soñar sin las manos en los ojos.

 

En los sueños la gente que personificaba patinando por ahí, tenían la cara tapada con las manos. No se podían recordar cuando había sido la primera vez: la primera razón por la cual la gente se había tapado los ojos. Cuándo y por qué, eran dos palabras que también habían desaparecido, y los diccionarios en vez de agrandarse con neologismos y palabras nuevas del lunfardo e invención; por alguna razón, ya también olvidadas y sin recuerdo alguno, envejecían en un perpetuo e inexorable camino hacía el desecho.

 

Entonces en este mundo, la gente paró de aprender a leer, aunque unos pocos siguiesen la tradición, no muchos la respetaban. La razón olvidada, dio paso a la nueva creencia del oscurantismo, y volver a vivir en un mundo de verdades oscuras, ocultas en cuartos oscuros, con paredes blancas y uniformes. Rodeadas de planos terrenos verticales, donde todo avance pasado era enterrado en ese pozo sin péndulo, para oxidarse en el vacío.

 

Andrés se había despertado.

 

Continuará…

4 comentarios to “30-”

  1. atenea agosto 26, 2007 a 3:09 am #

    AVISO: LO QUE SIGUE ES UN VERDADERO COMENTARIO HINCHAPELOTAS

    A ver. Se nota que es un work in progress. Más allá del continuará, por supuesto. Sospecho que muchas desprolijidades se deben a eso. Yo que prefiero no leer literatura de la máquina cuando puedo evitarlo imprimí el relato, agarré un lápiz y puse mis comentarios por todas partes, con la idea de pasarte la hoja en algún momento. Después no sé por qué elegí volver a la máscara de luz.
    Bien, al comentario, más vale me dejo de preámbulos.
    La puntuación está bastante desprolija. Hay muchas comas que vivirían más tranquilas como puntos, puntos que piden amablemente convertirse en comas, y también unos puntos suspensivos que no marcan ninguna pausa ni laguna real (blandiré airadamente mi lanza contra todos los gigantes que sostengan que esos trillizos maléficos pueden usarse como marca de dramatismo, hasta el final de los tiempos), etc. Pero creo que eso lo podés arreglar vos si lo releés, dentro de lo posible en voz alta.
    Recordá que las frases cortadas y los silencios multiplicados ayudan más a crear dramatismo que las largas (pensá en el chiste de la noche tormentosa), hay cosas que aprender de la literatura bestseller. Por ejemplo, leé la última frase del primer párrafo primero como está y después como si hubiera un punto en lugar de un conector “ya que”, y fijate lo que pasa.
    (Dios, espero que esto no tenga un máximo de caracteres posibles)
    En el orden de las desprolijidades hay palabras redundantes por varios lados (requisitos requeridos, trabajares gemelos muy cerca uno del otro), pero eso es otra cosa que se arregla con una relectura.
    Eso es todo con el comentario formal hinchapelotas. Bien, pasando hacia el interior del vehículo, adentro hay más espacio para estilo y tema (esperemos, si no se puede empujar de alguna manera), hay que dejar subir a la señora quejosa.
    No me voy a meter con cuestiones de gusto genérico y de ideología, eso lo dejo para cuando tengas ganas de amenizar un café y cerrar una discusión colgada. Apenas recordámelo si te interesa abrir el tema y hay rato. Para esta sección, entonces (la vieja quejosa paga los 0,80 con monedas de a 10 guitas) un comentario que arranca en una cuestión de vocabulario.
    Ya te voy enganchando el estilo, así que ya sé que disfrutás de cierto preciosismo léxico que se hace tu firma en un contexto en el que parece que el fin último de un escritor actual es el de reproducir en la escritura el habla de un oficinista promedio cuando sale a comprar churros con cuatro amigos. De todos modos, hay cosas como “perpetuo e inexorable camino” y “la nueva creencia del oscurantismo” que bien valdrían, no digo una simplificación, pero sí el buscar otras palabras, otras formas de decir lo mismo sin autodenunciarse tanto. Ya bastante tenés con el título y la alegoría de los autocegados. En mi humilde opinión (codazo para agarrarse del tercer asiento de la derecha y para mirar fijo a la quinceañera sentada) sería mejor que en puntos así no declarases tanto, que ya que vas a hacer un texto alegórico hagas un poco más de uso de palabras sin tanta tinta encima.
    No molesto más. (Parada por favor). Si llegaste hasta acá gracias por la paciencia.

  2. moadibelmesias agosto 26, 2007 a 6:15 am #

    Se abrió la polémica. Me gusta.

    Nico: “En ese mundo la costumbre y el acostumbrarse eran requisitos requeridos” es para vos. Guadalupe no lo disfruta.

  3. Luciana agosto 28, 2007 a 5:18 am #

    Tomás Alfredo
    ¿Cómo estás?
    (no se porqué me suena que ese era tu segundo nombre, pero no estoy segura…puede ser que esté inventando, asi como estar dejando 100% expuesto el tremendo tamaño de mi memoria).
    Me tomé mi tiempo en pasar por aquí, pero finalmente lo hice. ¿has visto?
    Estuve leyendo un poco de todo lo que tenés publicado. Es muchisimo! no llegue a leerlo todo.
    Hay cosas muy lindas. Prometo de ahora en más pasar con mayor frecuencia.
    A mi me encanta escribir, pero la verdad que el tiempo no me permite hacerlo tan asiduamente. Y la poca dedicación ayuda a que no genere nada del todo interesante…

    te dejo un gran saludo!

    nota: si pasas por mi blog en este momento no vas a encontrar nada interesante. Pero pasá para saludar, y para afirmar o negar si tu segundo nombre es Alfredo.

  4. tomás octubre 1, 2007 a 8:00 am #

    loco, muy bueno.

    se nota que lo podés perfecionar pero la verdad es que me gusta.

    me gustó el final.

    otro día leo los otros chapters.

    saludox,

    T.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: