40-

2 Dic

– canciones de cuna –


Mambrú se fue a la guerra y nunca volverá…

Ja Ja Ja.

Ja Ja Ja…

Charlie le cantó a su hermano mientras la noche se tornaba pesada. Debían irse a dormir ya que tenían clases en la escuela a la mañana siguiente. Charlie le cantaba a su hermano porque esa noche ninguno de sus padres se había acercado a su cuarto para decirles las buenas noches.

Generalmente, su papá cantaba las canciones, ellos metidos narices bajo las sábanas y el cubre camas hasta que el sueño los venciera. El cubre era uno de batallas, de hombres araña y batamans. Muchos dibujos y aventuras desperdigadas sobre la tela que se metía con tirantez bajo el colchón, esa noche algo debía haber sucedido que cambió aquella tradición de arropes y sueños.

Detrás de la pared se escuchaba una fuerte y silenciosa discusión, como muebles moviéndose de un lado al otro de la habitación contigua. Las maderas del suelo rechinaban con suelas de goma, yendo y viniendo, hasta que pararon en seco, y se escuchó un último ruido de puertas cerrándose que no querían despertar a nadie.

Mami, el desayuno…

Má… ¿Y el desayuno?

Vení, yo lo preparo.

Charlie se acercó a la repisa y agarró la caja de cereales.

Tomá, comé unos cuantos y vamos.

Pero yo siempre los como con leche, como los prepara mamá, con un vaso de jugo de pomelos.

Hoy no, comelos así y nos vamos.

Un intento de lágrima se deslizó. Timmy se detuvo cuando vio en la cara de su hermano que no iba a funcionar. Con él no. En ese momento no. La inteligencia emocional que había adquirido en tan poco tiempo, le indicaba, en la piel, que la lágrima estaba fuera de lugar. Ese día él no podía ser niño, algo había barrido con ese derecho.

La escuela.

Durante la mañana las horas no salían de su remanso, claras y frescas, quizás demasiado frescas, Timmy se había olvidado las medias. El profesor lo reprimió, le dijo, cómo podía ser que un chico fuese a su clase sin su indumentaria completa, las matemáticas se aprenden con el más alto código de respeto hacia la materia, y eso no se puede hacer sin calcetines. Era un atentado a la moral, a su moral.

Ese día fue invierno para Timmy. Poco a poco, el frío le fue subiendo por el cuerpo, durante el primer período sus pies se tornaron azules. Durante el segundo, la clase de geografía, subió hasta las rodillas. Para alcanzar su barriga hacia la media tarde, el cuerpo entero fue atrapado, tomado por cuartel.

La tarde llegó con fiebre y muchos mocos.

– * –

Por el puente de Avignon, todos cantan, todos cantan…

Por el puente de Avignon…, todos cantan, todos bailan…

¿Qué pasa Timmy? ¿Por qué no cantás?

Tengo hambre.

No sé, Timmy, hoy no cenamos, pero tratá de dormir.

Hoy no cenamos y además tengo mucho frío, no me siento muy bien…

Bueno, dormí igual, yo tampoco comí nada.

Pero Timmy no podía cerrar los ojos. La fiebre le había tomado todo el cuerpo, como una medusa endiablada, frotándole todas las ventosas sobre el cuerpo, succionando.

La fiebre le había provocado alucinaciones, la casa se llenaba de a centímetros, de a centímetros por segundo, de agua, se llenaba sin poder parar de llenarse. Las ventanas se iban resquebrajando pero nunca al punto de ceder, hacían el ruido que hacen al resquebrajarse para poder dejarlo respirar, sus pulmones se llenaban de agua. Inundándose. Mojándose. No podía parar de llorar, se iba mojando más con cada gota, con cada una de sus propias lágrimas. La tuberculosis era incipiente, con cada calor húmedo que salía de su pecho que se evaporaba.

Las paredes contiguas al cuarto de los niños ya no rechinaban ni movían muebles por doquier. El agua había inundado cada uno de los cuartos y había dejado a los niños sin canciones.

Generalmente, su papá cantaba las canciones, ellos metidos narices bajo las sábanas y el cubre camas hasta que el sueño los venciera. El cubre era uno de batallas, de hombres araña y batamans. Muchos dibujos y aventuras desperdigadas sobre la tela que se metía con tirantez bajo el colchón, esa noche algo debía haber sucedido que cambió aquella tradición de arropes y sueños.

Lullabies: Traducción de este cuento al inglés.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: