40-

2 Dic

– canciones de cuna –


Mambrú se fue a la guerra y nunca volverá…

Ja Ja Ja.

Ja Ja Ja…

Charlie le cantó a su hermano mientras la noche se tornaba pesada. Debían irse a dormir ya que tenían clases en la escuela a la mañana siguiente. Charlie le cantaba a su hermano porque esa noche ninguno de sus padres se había acercado a su cuarto para decirles las buenas noches.

Generalmente, su papá cantaba las canciones, ellos metidos narices bajo las sábanas y el cubre camas hasta que el sueño los venciera. El cubre era uno de batallas, de hombres araña y batamans. Muchos dibujos y aventuras desperdigadas sobre la tela que se metía con tirantez bajo el colchón, esa noche algo debía haber sucedido que cambió aquella tradición de arropes y sueños.

Detrás de la pared se escuchaba una fuerte y silenciosa discusión, como muebles moviéndose de un lado al otro de la habitación contigua. Las maderas del suelo rechinaban con suelas de goma, yendo y viniendo, hasta que pararon en seco, y se escuchó un último ruido de puertas cerrándose que no querían despertar a nadie. Sigue leyendo

Anuncios

39-

4 Abr

Calidoscopio.

Como un juego de luces,

un anagrama de brillos

que gira en un tubo.

Un mundo cerrado,

mudo y musical,

amarillo y rojo:

los colores juegan entre si,

contraponiéndose y formando nuevos brillos.

Hay un calidoscopio en el cielo,

hay uno en todos lados.

-Mirá de cerca.

Le susurró.

Y te hace víctima de sus colores musicales.

Estos colores que alguna vez fueron sonidos

y se convirtieron en una respuesta

dispuesta para girar en un mundo finito.

Íntimo para algunos.

-Lo es para mi, yo lo vi.

Tuve que dormir y mirar por la ventana.

1998

38-

7 Feb

 

 

Necesitaba subir una montaña.

 

gatear

.

 

37-

21 Dic

Bajate el archivo presionando aquí:

Poemas encontrados en un viejo cuaderno de duras tapas (e-book).

36-

4 Nov

Capítulo 1, 2, 3, 4, 5, 6

By being seldom seen, I could not stir

But like a comet I was wonder’d at.

William Shakespeare.

7

Francia y Andrés caminaban por la avenida buscando algún bar que estuviese abierto. Los porteros empezaban a baldear las calles y los diarios se apilaban en los puestos de revistas, muy pocos autos circulaban por la calle. Juan había desaparecido y eran muy pocas las pistas que habían encontrado. Casi ninguna, a no ser por el llamado telefónico perdido en el celular de Francia y esos misteriosos mensajes de texto, que ni siquiera sabían a qué correspondían. Sigue leyendo

35-

25 Oct

Capítulo 1, 2, 3, 4, 5

6

El sol empezaba a mostrar sus dientes entre las copas altas de los árboles.

—¿Dónde está Juan? —dijo Francia embotada, sus ojos giraban desbocados—. ¿Dónde está?

Miró para un lado y para el otro. Puteando.

Andrés seguía dormido, tirado en el piso. Juan había desaparecido, no se encontraba entre ellos en la posición en la que habían quedado la noche anterior. Durante esas horas algo había sucedido, algo había modificado lo que iba a pasar en adelante. Sigue leyendo

34-

13 Oct

Capítulo 1, 2, 3, 4

Sleep hath its own world,

A boundary between the things misnamed

Death and existence: Sleep hath its own world,

And a wide realm of wild reality,

And dreams in their development have breath,

And tears and tortures, and the touch of joy.

 

Lord Byron.

5

Ya la noche encapotada reservaba la plaza para ellos. Las mesas de ajedrez se habían vaciado, dejando sólo los rastros de la timba y un caballo abandonado en el centro de la mesa. La luz azul de una sirena iluminó intermitente la plaza para luego desaparecer en la corriente de autos que fluía por la avenida.

—¿A dónde vamos? —preguntó Juan tirando el último cigarrillo que había prendido. Sigue leyendo